¿Qué es el dióxido de titanio en pasta dental y protector solar?
El dióxido de titanio es un mineral blanco con dos usos muy distintos en cosmética. Como pigmento aporta el color blanco a pastas dentales, jabones y maquillaje; como filtro mineral protege la piel de la radiación UV en muchos protectores solares. La distinción clave es cómo entra en contacto con el cuerpo: sobre la piel las autoridades no han documentado un riesgo equivalente, pero al tragarlo la situación cambió. En 2022 la UE lo prohibió como aditivo alimentario (E171) porque no pudo descartar un efecto genotóxico de las partículas al ingerirlas; en cosméticos sigue permitido. En nuestro semáforo está en amarillo, sobre todo cuando aparece en productos que pueden tragarse, como la pasta dental.
Qué dice la evidencia
Para entender por qué el mismo ingrediente puede leerse de forma distinta, ayuda separar tres vías de contacto. La primera es tragarlo. La EFSA (la autoridad europea de seguridad alimentaria) revisó en 2021 toda la evidencia sobre el dióxido de titanio como aditivo alimentario y concluyó que ya no podía considerarse seguro para comer, porque no era posible descartar un efecto genotóxico de las nanopartículas una vez ingeridas. Con esa base, la Comisión Europea lo retiró de los alimentos mediante el Reglamento (UE) 2022/63. En cosméticos sigue permitido como colorante (su nombre de color es CI 77891), pero el dato pesa en las pocas categorías que se tragan en pequeñas cantidades: la pasta dental es el ejemplo más claro, y por eso ahí lo marcamos en amarillo. La segunda vía es sobre la piel. Como filtro solar mineral, el dióxido de titanio es uno de los filtros UV que el comité científico europeo (SCCS) ha evaluado a fondo; en aplicación cutánea las partículas no atraviesan la piel sana, y no hay un riesgo documentado equivalente al de la ingestión. Aquí la observación no es contra el ingrediente, sino un recordatorio de que la vía de contacto importa. La tercera vía es inhalarlo. La preocupación regulatoria sobre el dióxido de titanio en polvo se refiere a productos que se respiran —sprays o polvos sueltos—, por lo que la UE mantiene restricciones para esas formas pulverulentas inhalables. En una crema o una pasta no hay polvo que respirar. Resumiendo: el hecho regulatorio central es la prohibición como aditivo alimentario en la UE; su relevancia para ti depende de si el producto se traga, se aplica en la piel o se inhala.
Nombres INCI en la etiqueta
Dióxido de titanio — Titanium Dioxide
Pigmento blanco y filtro UV mineral. La UE lo prohibió como aditivo alimentario (E171) en 2022 porque no pudo descartarse un efecto genotóxico al ingerirlo; en cosméticos sigue permitido (con restricciones para formas en polvo inhalables). El dato pesa sobre todo en productos que pueden tragarse, como las pastas dentales; sobre la piel no hay un riesgo documentado equivalente.
¿Por qué está prohibido en alimentos pero permitido en cosméticos?
Son dos marcos regulatorios distintos con vías de exposición distintas. En 2021 la EFSA concluyó que el dióxido de titanio ya no podía considerarse seguro como aditivo alimentario, porque no se podía descartar un efecto genotóxico al ingerirlo; la UE lo retiró de los alimentos con el Reglamento (UE) 2022/63. En cosméticos, donde la vía principal es la piel y no el estómago, sigue permitido como colorante (CI 77891), con restricciones para las formas en polvo inhalables.
¿La pasta dental con dióxido de titanio es segura?
El dióxido de titanio solo aporta el color blanco de la pasta; no cumple ninguna función de limpieza. La observación que hacemos es que una pasta dental es de los pocos cosméticos que se tragan en pequeñas cantidades, y ese es justamente el uso que la UE prohibió en alimentos en 2022. No es una prohibición en cosmética ni una alerta sanitaria: por eso está en amarillo. Con la información completa, tú decides si un blanco puramente estético te importa.
¿Y en el protector solar?
En protector solar el dióxido de titanio actúa como filtro UV mineral aplicado sobre la piel, no como algo que se traga. El comité científico europeo (SCCS) lo ha evaluado como filtro solar y, en aplicación cutánea, las partículas no atraviesan la piel sana. La discusión regulatoria sobre esta sustancia se refiere a tragarla o inhalarla en polvo, no a llevarla sobre la piel en una crema.
¿Es peligroso el dióxido de titanio en spray?
La preocupación con las formas en polvo o spray es la inhalación, no el contacto con la piel. Por eso la UE mantiene restricciones para las formas pulverulentas inhalables del dióxido de titanio. En productos que no se respiran —cremas, pastas, geles— esa vía no aplica.
¿Cómo sé si mi producto lleva dióxido de titanio?
Busca en la etiqueta el nombre INCI Titanium Dioxide, o su nombre como colorante CI 77891. O más fácil: fotografía la lista de ingredientes y envíala por WhatsApp a quehaydentro — te la analizamos gratis en menos de un minuto.